Hola de nuevo chicos… hacía días…

Pero ya estoy aquí.

Como todos, en casita, más contenta que chupitas. Me niego a admitir que quedarme en casa sin salir, los días que toquen, sea una tortura, o un castigo divino. Me ni-e-go. 

¿Que tiene de malo?

¿Es que no puedo descansar en casar, es que no puedo hacer deporte en casa, es que no puedo cocinar, leer, escribir, salir a aplaudir y gritar en la ventana, que no tengo terraza, snif, snif, ¡viva los novios!, a las ocho de todas las tardes? Y sobre todo, jijiji, ¿es que no puedo limpiar mi casita como la linda ratita? 

Pues sí señores míos, puedo hacer todo eso y miles de cosas más y todas maravillosas, divertidas y privilegiadas, si, si privilegiadas. 

Menudo confinamiento chulo. 

¿Que, podría estar mejor? Pues puede ser, pero también podría estar infinitamente peor. Así que no seré yo, quien se queje, no ahora, no por esto. 

Entre todas esas cosa que me gusta hacer en mi casa, me ha dado por grabar para mis alumnos de la escuela de yoga, audios y vídeos con clases sencillas, fáciles de practicar, accesibles para todo el mundo. 

Tengo que reconocer que no me ha sido fácil dar este salto sin red. Nunca me he gustado demasiado a mi misma. Una mezcla de vergüenza, complejos, ego herido, miedo, y falsa humildad… en fin, chorradas mías. Lo he mandado todo a freír churros y me he puesto, de forma un poco compulsiva, he de reconocerlo, a grabar y grabar. Esa soy, una montaña rusa, o todo, o nada, y ahora toca todo.

Así que ya puestos a compartir, os comparto en el blog, alguna de esas sesiones y que sea lo que dios quiera…

Hoy os mando un audio para la serenidad y la calma, quizá a alguno de vosotros le venga bien frenar, parar y desconectar, después de tantos días de estrés y de tensión.

Yo, ahí lo dejo.

SESIÓN DE YOGA PARA LA SERENIDAD Y LA CALMA

EL VALOR DE LO BANAL
CARTAS DESDE EL HOGAR
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