SUMANDO VIDA

Contra todo pronóstico y para sorpresa propia y ajena, aquí me tenéis de nuevo… jijiji.

Un viento huracanado soplaba esta mañana temprano en mi balcón del pirineo, llevándose con él, la nevada preciosa de anoche, pero también los malos pensamientos, los recuerdos grises, los miedos ocultos.

Le he escuchado atenta y en silencio respetuoso, deseosa de aprender.

Parecía quererme decir algo importante.

Entonces, el viento ha arreciado, ha soplado más y más alto, más y más fuerte y os parecera una tontuna de las mías, pero he creído entender que me decía: » Escribe, escribe, escribe…»

Y aquí estoy, sumando días al diario de mí vida nueva.

Deje de escribir al terminar el tratamiento de radio, a finales de septiembre.

Estaba agotada de todo… de operaciones, quimio, radio, médicos, hospitales, debilidad, cansancio, ojeras, calvorota, piel cetrina, soledad, nostálgica… hasta de escribir y contar, terminé agotada.

Así que paré en seco, eché el freno, aparqué el coche con toda mi enfermedad dentro y lo abandoné en un callejón sin nombre, para no volver a encontrarlo jamás.

Quise retomar mi vida, mis rutinas, mi trabajo, mi NORMALIDAD, lo antes posible.

Me olvidé del buen consejo de mi gran amigo Andrés: » la convalecencia es tan importante como el tratamiento, me dijo, no lo olvides, tomate tu tiempo».

¿Y lo hice?
Pues no… jijiji.
Así es una: cabezota, maña, mu cabezota.

Una semana después de decirle al hospital, «hasta luego lucas», ya estaba pidiendo el alta y de vuelta al curro.

Primer error.

No lo hagáis, hacedme caso.

No merece la pena, no sirve, no suma, no compensa.

Ahora bién, tengo que reconocer que en el otro lado de la moneda, como siempre, me esperaba lo mejor.

Mi añorada escuela de yoga, mis poquitos pero fieles alumnos, mis espacios de silencios, mis velas, mis mantras, mis tirarme al suelo y estirarme libre…

El reencuentro fue maravilloso.

No le falto esfuerzo y cansancio, pero le superó, con creces, el amor de mis compeñares de viaje, mis adorados «amialumnos» (amigos-alumnos, ya sabéis, vuelvo a mis juegos, jeje).

Por eso, mi primer día es para ellos… GRACIAS chicos, gracias de todo corazón.

Y con esto y un bizcocho, hasta mañana a las ocho.

POSDATA

A partir de ahora no habrá práctica, pero sí cuentos…

Mi amor por la escritura y la literatira me ha llevado a apuntarme a un taller de escritura creativa maravilloso.

Es como volver a la facultad.

Me lo paso genial, me chifla, aprendo muchisimo, aunque luego no se note demasiado en el papel… jijiji.

Cada semana nos ponen tarea.

Escribimos un cuento, aplicando lo aprendido en clase o intentándolo al menos, así que he pensado que, de cuando en cuando, sin abusar, compartire ese cuento corto( tranquilos es corto ) con vosotros…

Espero que os gusten.

Hoy, no hay.

Quiza mañana… jijiji.

Día 145
LOS OLVIDADOS
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