ARRIBA Y ABAJO

Como la famosa serie británica.

Dedicada a los que están arriba y a los que están abajo.

Hoy estoy muy acatarrada.

Toso todo el tiempo y tengo una enorme llaga en la lengua que no me deja ni hablar, ni comer.

En fin, que estoy hecha un fiasco.
¿Que será fiasco? Luego lo miro, pero en mi, hoy, poca fiesta y mucho asco… jejeje.

Me he tirado en el sofá con una buena manta y una deliciosa infusión con miel y he seguido rebuscando entre mis escritos de entonces, de cuando todo cambio.

Entre tanta tristeza, por fin he conseguido encontrar una carta con algo de luz.

La titulé GRACIAS DESDE EL CIELO.

Supongo que sin saberlo me la debió dictar mi hija desde allí.

En honor y en reconocimiento a todas aquellas personas que tanto y tan bueno hicieron por nosotros, en aquellos trágicos meses, hoy la comparto contigo y con ellos.

Zaragoza, septiembre de 2011.

GRACIAS DESDE EL CIELO.

“ Después de más de 5 meses ingresadas en el hospital Clínico de Barcelona y a pesar de que Ana, mi queridísima hija, se nos fue para siempre, hoy quiero dar las gracias en voz alta , para que todo el mundo lo escuche.

Gracias a todas esas personas anónimas, de las que nunca oiréis hablar, pero tan grandes en lo humano y en lo profesional que dejasteis en mi corazón una imborrable huella que nunca podré olvidar.

Enfermeras, auxiliares, camilleros, limpiadoras y demás personal sanitario del área de Hematología y vigilancia intensiva.
No puedo nombraros a todos, porque no quiero dejarme a ninguno, pero estáis en mi corazón y eternamente en el de Ana.

Gracias por la compasión, el amor y la humanidad con la que la cuidasteis.

Gracias también a algunos que, aún habiendo llegado a lo más alto en lo profesional y en lo social, son capaces de mirar hacia abajo, para tenderte la mano, demostrando una gran categoría humana.

Al doctor Manolo Giralt, que desde el comienzo como amigo y médico, siempre estuvo allí, coherente, honesto y leal.

A D. Fernando Casado, que se ofreció desde el principio a ayudarnos sin conocernos de nada, desinteresadamente, para ponernos en contacto con el doctor Fuster en USA, con una diligencia, una eficacia y un cariño que nos dejó a todos sin palabras.

Al doctor Valentín Fuster, de cuyo prestigio y profesionalidad poco se puede añadir y que en un acto de pura generosidad, nos puso en contacto, a su vez, con uno de los mejores Hematólogos del mundo.

Al doctor Ciril Rozman, fuente de sabiduría de la que han bebido generaciones de médicos españoles y de medio mundo, y que en todo momento estuvo cuidando y velando por que todo transcurriera debidamente y con estricta rigurosidad.

Al doctor Enric Carreras que en pleno mes de agosto, cuando pensábamos que todo el mundo nos había abandonado y se había ido de vacaciones, cuando Anita no hacía más que empeorar, apareció en nuestras vidas para trasmitirnos con su sola presencia, confianza, tranquilidad, esperanza, cariño y humanidad y por supuesto para encargarse personalmente de que el segundo trasplante de médula se le realizara a la mayor celeridad posible, en un último y desesperado intento para salvar su vida.

A D. Leopoldo Abadía, el escritor, el sabio, padre de la magnífica tutora de Ana, que tanto rezó por nosotras. Gracias Leopoldo por encontrar tiempo en tu apretada agenda para llamarme, un día si y otro también y transmitirme todo aquello que yo más necesitaba, fe y esperanza.

A Pep Guardiola al que inocentemente escribí para hablarle de Ana y de lo mucho que ella lo admiraba.
No albergaba ninguna esperanza de que alguien como él me respondiera, pero lo hizo.
Llegó tarde, pues Ana acababa de morir, pero llamó, lloró conmigo y me ofreció sincero consuelo.

Por último y nunca menos importantes, gracias a los más cercanos, leales e inquebrantables, mi gran amiga la doctora Ucelay y mi querido cuñado el doctor Mora, no se que hubiera hecho sin ellos.

A todos gracias, no sólo por lo que hicieron, sino por el sentimiento tan hermoso y sincero que han hecho crecer en mi corazón: LA GRATITUD”.

LA PRÁCTICA

Hoy nos toca respirar con un pranayama vigorizante, que nos llenará de energía y vitalidad.

Bhastrika.

El fuelle.

Consiste en respirar de manera dinámica y algo superficial, igualando los tiempos de inspiración y de espiración.

Puedes empezar inspirando a 3 segundos y exhalando a 3, e ir acortando la cuenta, 2-2, 1-1.
La respiración, con la práctica, puede llegar a hacerse muy rápida, evocando a una locomotora, un fuelle de chimenea, o un perrito jadeante.
La respiración es nasal.

Puedes realizarla durante un minuto o más, pero si te mareas interrumpe el ejercicio y túmbate.

Como un fuelle, aviva nuestro fuego y energía interior, proporcionando vitalidad y vigor.

Ideal para la astemia primaveral o los días que te encuentres de bajón.

Tras el ejercicio, espira profundo, inspira de manera completa y detén el aire a pulmones llenos, aplicando bhandas si los conoces, tras unos segundos espira y relájate.

Para terminar disfruta de unos momentos de Silencio… sin nada que hacer, ni que buscar, ni que esperar, sólo en pura Presencia.

NAMASTE

Día 90
Día 92
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