LA BELLA DURMIENTE DEL BOSQUE

Todo viene por esto de haberle puesto nombre a un nuevo yoga, el CAMAYOGA, o práctica orientada a las personas que por causa de la enfermedad, mi caso, se ven obligadas a permanecer en cama más tiempo del que ellas quisieran y que no por eso tienen que renunciar a la movilidad y a un ejercicio suave e inteligente, que les permita mantenerse en forma, ágiles, fuertes, capaces y felices… Es decir “sentirse vivas”.

Ya sabéis que por mi gusto de jugar con las palabras le cambio y le pongo nuevos nombres a las cosas, pero mi única intención es reírme un poco, ponerle sal al asunto y poco más.
En el fondo soy plenamente consciente de que todo es lo mismo, o poniéndome en plan metafísica, todo es UNO.

Le llamemos como le llamemos, pongamos la etiqueta que pongamos, en inglés, en chino o en mandarín, todo viene a ser lo mismo, sólo que vende más andar variando los nombrecitos.

Mindfulness, karma yoga, meditación externa Vedanta, oración de toda vida del señor…

Misma cosa, diferente cartel.

Pero lo dicho… Vende.

Y eso, contra todo pronóstico, a mi humilde entender, es bueno.
Vende y la gente lo compra y lo incorpora a sus vidas y con un poco de suerte “despiertan”.

Si cambiar el nombre de las cosas sirve para abrir al fin los ojos, bienvenido sea el jueguecito.

Por que andamos todos dormidos como en el cuento.

La princesa Aurora se pincha con el uso de una rueca y entra en un sueño profundo del que nadie sabe si podrá despertar.

Las tres Hadas bienhechoras deciden inducir a sus papás los Reyes y a todo el Reino, ya puestos, a un dulce sueño, para que se les haga más corta la terrible espera.
Bien pensado ¡Bravo por la idea!

Pero ¿no será esto lo mismo que nos pasa a muchos?

A caso no andamos por la vida como dormidos, sonámbulos, narcotizados, cegados por la monotonía, la rutina, la queja constante y un aburrimiento existencial.

Quizá ya es tiempo de despertar y volver a la vida, ese regalo maravilloso, ese tesoro oculto y escondido, que te pertenece por derecho propio, merecido y tristemente desaprovechado.

No desperdiciemos este extraordinario tiempo de vida, sería una locura o como dicen, un pecado mortal.

¡DESPIERTA Y VIVE!

Un ejercicio sencillo que nos regaló Rosa el otro día y que sirve perfecto para la ocasión.

Escoge 5 minutos de tu día, para realizar una tarea cotidiana, lavarte los dientes, comer, ir al trabajo, asearte, pasear a tu mascota etc, y realízala en atención plena, sin pensamiento alguno que pueda distraerte, centrate en lo que estás haciendo. Única y exclusivamente en ello.

Nada más.

Deléitate, Disfrútalo, saboréalo como si fuera la primera o la última vez que lo haces.
Exprime esos 5 minutos al máximo, vívelos a pleno pulmón, con los 5 sentidos, con los ojos abiertos, con todo el corazón.
Con infantil asombro, sea lo que sea, descúbrelo de nuevo.

Y lo más importante ofrécelo, cárgalo de intención, conviértelo en oración, si eres creyente, entrégalo al servicio de lo que creas necesario…

Compartir y servir da sentido a la vida y la llena alegría y de amor, no lo olvides nunca.
Intenta realizarlo durante 21 días… verás que cambio.

LA PRÁCTICA

Shunnia.
La expulsión a fondo.
El vacío.

Segunda pieza del puzzle de nuestra sesión.

Tumbad@ sobre la espalda, plantas de los pies en el suelo, separados la anchura de caderas, rodillas un poco flexionadas.
Empuja con los pies el suelo hacia delante y báscula la pelvis en retro versión, estirando bien la zona lumbar en el suelo o colchón (jjj).

Baja suave el mentón hacia la garganta para estirar también la zona cervical, alineando así todo el eje vertebral.

Inspira abriendo los brazos lateralmente a cada lado llevándolos hacia atrás, y une el dorso de las manos.

Espira trayendo los brazos hacia delante, con las manos juntas, codos estirados, dirigiéndolos hacia el espacio que hay entre las dos rodillas.

Ve elevando la cabeza del suelo, mentón a garganta y mete bien el abdomen hacia adentro.

Cuando hayas expulsado completamente el aire de tus pulmones déjate venir suavemente al suelo y relájate, dejando que un (o mejor varios) gran suspiró o bostezo se haga solo.
Sino, invítalo a venir abriendo bien la boca.

Repite el ejercicio de 3 a 5 veces.

Su objetivo es limpiar y renovar el aire de tus pulmones, a nivel del tejido profundo alveolar, por eso, pon especial interés en espirar muy lenta y profundamente y en dejar que los bostezos se reproduzcan entre vacío y vacío.

A nivel sutil, sentimos el abandono a ESO, Ishvara Pranidhana.
Soltamos las tensiones físicas, mentales y emocionales.
Nos vaciamos y alejamos todo aquello que nos preocupa, nos tensiona, nos produce angustia o ansiedad.
Nos quedamos limpios, vacíos, libres y en paz, para poder recibir lo nuevo y lo bueno que nos tiene reservado este maravilloso y nuevo día.

NAMASTE

día 76
Día 78
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