LOS PRINCIPIOS YA NO ESTÁN DE MODA

Pero a mi me gustan.

Son como hermosos faros en una noche de tormenta.

Cuando el barco se pierde, en medio de las olas.

Cuando la luna y las estrellas desaparecen entre las negras nubes.

Cuando la lluvia encharca la cubierta y la hace impracticable.

Cuando los truenos ensordecen y los rayos enloquecen…
Entonces la luz de mis faros, mis principios, se abre paso en la noche oscura, para llevarme de nuevo a puerto.

Hoy quiero hablaros de los tres primeros Niyamas.

Saucha, limpieza, Santosha, contento y Tapas, sencillez.

Por supuesto que los tres tienen muchas más connotaciones, pero a mi, este resumen abreviado, me gusta y me sirve.

Los tres vienen de la mano y no comprendo el uno sin los otros.

El primero, la limpieza, Saucha, lo abarca todo y cuando digo todo, es todo…
El espacio que habitas, el traje que te viste, tu cuerpo, fuera y dentro, tu mente, tu corazón, tus palabras, tus actos… Todo.

¿Recuerdas esa sensación de sentirte limpio?

A nada que rebusques un poco en la memoria, el aroma a limpieza te dibujara una sonrisa en el rostro…

Ésa sonrisa es el contento, Santosha, el segundo Niyama.

La alegría no siempre surge con esta facilidad, especialmente si las cosas no andan bien.

Es entonces cuando puedes echar mano de las neuronas espejo.
Fueron descubiertas hace relativamente poco.
Gracias a ellas podemos copiar y ser copiados de manera espontánea, casi instintiva.

¡Ojo! En lo bueno y en lo malo, que también se nos contagia a veces el ceño fruncido del vecino, sin darnos ni cuenta.

Así, si sonrío, me sonríen y viceversa.

Y cuando al corazón le cuesta, por la pena o el dolor, entonces imposta la sonrisa, póntela de mentira y deja que tu interior la vaya copiando, hasta que se convierta en sincera y real.

Cuando te sientes limpio de pensamientos y tu corazón sonríe a cada latido, entonces desaparece la venda de los ojos y puedes ver la hermosura en lo sencillo, la belleza de lo simple.

Esto es Tapas, el tercer Niyama.

Simplifica tu vida y el aroma de la felicidad lo impregnara todo, que no es más feliz el que más tiene, sino el que menos necesita, como el asceta.

Haz que todo sea fácil, no es tan difícil… Jjj.

Limpia, alegre y sencilla… así es mi existencia ahora y por ello doy gracias cada día.

LA PRÁCTICA

En la práctica de yoga es fácil, nunca mejor dicho, observar los tres principios.

La limpieza en el gesto, la sonrisa en el rostro, la postura sencilla.

Hazlo fácil, simple y contento, sea lo que sea lo que escojas hoy para tu práctica.

Inténtalo con el saludo al sol.

Estos 3 sencillos principios lo cambian por completo, haciéndolo agradable, deseable, repetíble.

Simplifica…

Prueba y verás…

NAMASTE

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