YO Y MIS LICENCIAS

Hay post que después de escribirlos me dejan como seca, vacía, agotada y a la vez completamente plena.

Se que no tiene mucho sentido, pero es así.

Eso me pasó con el último.

Supongo que algunos me salen tan “de adentro”, que después, por alguna razón, necesito descansar.

Y es que estos días estoy muy, muy cansada.

También me han salido llagas en la boca, dice mi Amimédico que es efecto de la quimio, vamos que me tengo que aguantar.
Es muy molesto, pero que le vamos a hacer.

Igual me están bajando las defensas, tengo ese pálpito, ya veremos lo que dicen los análisis el miércoles.

Creo que por eso llevo días sin escribir.

También dejo de hacerlo para sentirme libre.

No quiero que se convierta en una obligación o perderá todo su sentido y autenticidad.

Libre para escribir, libre para no hacerlo, me concedo esta licencia.
Así que hoy escribo, pero mañana… ¿Quién sabe?

Esta enfermedad y mi farmacéutico, que es muy majo, me están enseñando a concederme licencias.

Licencia para contar, licencia para callar, licencia para matar, como James Bond, matar a mi cáncer, claro… jjj.

Mi farmacéutico me ha dado un consejo de los buenos… él me asegura que lo practica.

Dice que cuando la vida te zarandea y te da un gran disgusto, tu en compensación tienes que darte un buen gusto, en la misma proporción, es decir a mayor susto mayor gusto.

Como mi cáncer es un susto de los buenos, podréis comprender que mi deseo tiene ser descomunal… jjj.

Llevo días pensando y pensando…

Esto de pedir deseos ¡es guay!
Tener una ilusión es bonito… Para variar… ¡Y para vivir!

Así que vamos a ver que me gustaría regalarme para celebrar mi gran Curación… con “C”, lo que son las casualidades o causalidades.

¿Un viaje?
Me quedan tantos lugares hermosos que visitar… Perú, Japón, volver a India.
Por supuesto los cuatro juntos, con mis Jorges y mi querida nuerhija Rosa.

¿Una bici eléctrica? Que ya estoy muy mayor y son ¡chulisimas!… jjj.

¿Entradas para la opera de Londres? Me encantan las dos, la ciudad y la música.
Por supuesto no cualquier localidad, que mi “C” no es cualquier cosita… Por lo menos una primera fila o un buen palco.

¿Completar el Camino de Santiago?
Hice las últimas etapas después de morir Anita y me pareció una experiencia maravillosa, llena de magia y de sorpresas. Otro día os hablaré de ello.

Y puestos a regalarme… ¿Y si me regalo la vida?
TODA UNA VIDA… llena de amor, de sueños, de ilusiones nuevas, de pasión, de Salud, de gratitud, de generosidad…

Me gustaría devolver al mundo esta segunda oportunidad que se me brinda.

Quiero que no se me olvide ser feliz cada día, ayudar y servir, compartir alegría y amor, allí por donde pase.

Todo eso quiero regalarme… Hoy y para siempre.

LA PRÁCTICA

Hazte un regalo…

Regálate una vida, nueva, bella, apasionante… O en su defecto regálate lo que quieras, te lo mereces.

¡Ah! Y hazlo hoy, no lo dejes para mañana.

Mañana no existe y ademas será tarde.

NAMASTE.

Día 64
Día 66
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