LO QUE LOS DEMÁS NO ENTIENDEN

Agotamiento.

Agota-y-no-miento la cantidad de cosas que tengo la sensación que los demás no entienden.

En primer lugar, comprendo que sería natural que así ocurriera, ya que ponerse en el lugar del otro, calzarse sus zapatos durante no se cuantas lunas, lo que viene siendo empatizar, no es tan fácil como podría parecer.

Nadie salvo el que ha pasado por lo mismo puede realmente hacerlo.

En segundo lugar, por que fácilmente podría tratarse de una percepción personal, basada en absurdas suposiciones, que terminan alejándote del vecino y mirándolo como a un marciano, o lo que es peor, como a un enemigo.

Y no conviene reclamar empatía cuando tu no la pones, cosa, por demás, bastante habitual en nuestra especie.

Así que sin perder en ningún momento el «modo espejo», hoy voy a ponerme el traje de «Calimero», un lindo pollito, compungido y lastimado por la incomprensión del mundo mundial.

Ustedes me perdonarán…

La gran mayoría de mi entorno no entiende nada o muy poco de lo que, día a día, yo misma y con asombro, voy descubriendo en relación con los efectos de la al-quimio.

Supongo que es tan nuevo para ellos como para mi, así que quizá convenga explicarse un poco más y mejor… ¡Y todos contentos!

No hay más que ver la cara de la gente, entre desconcierto y desagrado, cuando…

No besas, ni te dejas abrazar, especialmente si el grupo es muy numeroso, adelantando tímidamente la mano, pidiendo disculpas con la mirada baja.

No achuchas ni a niños, ni a bebés… ¡Será rara la tía!

No dejas acercarse a los perros… Mujer que es muy bueno, esta recién salido de la pelucanina, todas las vacunas puestas, collar antiparásitos, en fin que no hace nada.

No vas a sitios cerrados, mal ventilados, llenos de gente, que está deseando estrujarte para demostrarte su afecto y lo mucho que te comprenden, pero que no comprenden, valga la redundancia, que no vayas y que no te dejes zarandear. Con cariño, eso sí.

No entienden que digas que vas a un evento y luego en el último momento digas que no, porque eso no se hace… Cuando ellos y sin cáncer, lo han hecho toda la vida del señor.

Se extrañan de que ya no hablas por los codos, ya no te ríes tanto, ya no eres la que más «todo»… Que ahora eres la que «menos»…

No saben por que te vas la primera y llegas la última.

Por que pareces aburrirte, por que no cuentas uno de tus chistes… Que hay que ver ¡quién te ha visto y quién te ve!

No pueden explicarse por qué no trabajas, si total tu trabajo no es nada, menuda tontería ¡llamar a eso trabajo!

Por qué no sales más, por qué te quedas en casa, por qué no llamas… Cuando ellos se acordaban de ti de Pascuas a Ramos.

Por qué te pones a «pilu» con lo bien que estarías con un sombrerito… Pero, bien pensado, a que el sombrerito, donde este un buen pañuelo.

Por que no comes hoy o… ¡Como se te ocurre comer así!

Que mona estas… Que mal aspecto tienes.

Si supieran que en sus caras yo puedo leerlo todo… jjj, pero esto es un secreto.

Por qué pareces triste, por qué quieres estar sola, por qué te aísla de todos… Por qué ya no eres tú.

A que viene eso de contarlo todo por las redes, de airearlo a los cuatro vientos… ¿Qué estará buscando ésta?
A quién le importa lo que tu sientes, lo que tu vives, lo que tu piensas… ¡Ay Alaska qué bien lo cantas!

Tus intimidades no se van pregonando por ahí, que de toda la vida del señor se ha dicho: «los trapos sucios se lavan en casa».

Si hablo porque hablo, si me callo…

Nadie es profeta en su tierra y a mí detractores no me van a faltar, no.

A qué publicar tanta foto, que se habrá creído… ¿Por qué no te callas?… JAJAJA que diría nuestro Rey.

Este bien o este mal, ellos no pueden saber lo que corre por mis venitas, el veneno con el que convivo a diario, con el que me duermo, con el que me levanto cada mañana… Y así debe ser, que allá cada cual con lo suyo.

Qué a gusto me quedado… Ufff!!!!

LA PRÁCTICA

¿Pedir disculpas?

Eso siempre, por si, sin querer, se ofende.

Y ya!

Libre del pesado saco que acabó de mandar a hacer puñetas, puedo hacer un triángulo fácil, un equilibro, y una media pinza sentada.
Medito sobre el valor, primer centro y la ternura, segundo centro, rogando que no me falten nunca.


Calimero también era valiente y dulce.

NAMASTE

Día 60
Día 62
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