OBSTRUCCIÓN

JAJAJA… empiezo riéndome por que hablar de estos temas no es muy grato, ni para el que lo escribe, ni para quien lo lee.

Pero como yo ya no tengo filtros… jijiji.

No se como anda mi prefrontal, ese que se lo piensa todo dos veces antes de hablar, debe estar missing.

Nunca lo he tenido muy activo, pero es que ahora se me ha dado de baja… jijiji.

Así que allá voy.

Ayer sufrí una obstrucción intestinal global, animal, descomunal, total, bestial… Con deciros que casi acabó en el hospital.

Parece una tontada pero no lo es y por eso me decido a contarlo por si podemos aprender algo de esto, ¡quepasoestamos!

Uno de los efectos secundarios más característicos y comunes de la quimio, el estreñimiento, me vino a visitar.

Como yo era una tía super sana antes de mi gran “C”, nunca había padecido de esta disfunción, así que la experiencia era completamente nueva para mi.

Aguanté, que yo soy de esas, pensando que ya se pasaría, pero no.

Lección one, al primer síntoma… Medicación, me tomaré un laxante y a correr.
Además tiene un nombre precioso y evocador, San peregrino o pelegrino o algo así… jjj.

Me he dado cuenta de que cualquier anomalía o trastorno, la quimio lo puede multiplicar por tres, así que ojito y no confiarse, que esto va en serio.

Por lo visto las paredes intestinales y del tracto se secan por completo, impidiendo la evacuación natural.

Se que no depende de lo que como por que me alimentó bien y soy muy cuidadosa con eso, así que no está en mi mano prevenirlo, la quimio va a su bola, pero si ponerle remedio a tiempo con la medicación, que para eso está ¡Narices!
Cuanto me han lavado el cerebro… Misión: “desprogramarlo”.

Resumiendo, dolor, náuseas, escalofríos, sudores fríos, síndrome vagal severo, desmayo, y cuando por fin “di a luz”, fiebre toda la tarde… Vamos, como si me hubiera pasado un camión por encima.

Me han contado que hay gente que acaba en el hospital con cosas como esta y yo a punto estuve, os lo aseguro.

Por cierto, sola en casa (Dios mío cuanta gente tendrá que pasar por esto sola, ¡asístelos mi brigada!) tirada en el suelo del baño incapaz de ponerme de pie, llorando, encogida como una niña pequeña, desarmada por el dolor y la impotencia, no sabía a quien llamar… ¿el hospital? ¿Alguna amiga o vecina?… Y algo grito en mi cabeza… ¡Mi hijo Jorge!

Él fue el primero, pobrecito, menuda papeleta encontrarse así a su madre.

Por supuesto enseguida llame también a mi marido que vino corriendo y entre los dos se fueron apañando.

¡Que haría yo sin ellos!

Perdí todas mis vergüenzas, la vida me devolvió de nuevo a la manada y Jorgito fue mi héroe.

Sentado en el suelo junto a mi, su mano en mi frente, la otra en el móvil llamando a todo dios, sus dulces palabras… relájate Mami, relájate, estate tranquila, relájate…
¡Cuánta ternura!

Gracias mi amor, esas palabras fueron mano de santo, cántico celestial, bálsamo milagroso.

Cuanto Amor hay en el dolor.

Que milagro, que misterio.

Hoy me encuentro mejor, así que aunque este cansada, me tiro a la calle para mover el esqueleto que seguro que me va bien.

Esto también lo aprendes y ejercitas con el tratamiento… A sobreponerte y seguir adelante por la cuenta que te trae, así que nada de melindres y ¡palante!

LA PRÁCTICA

Ya se que hay innumerables técnicas en yoga para facilitar el tránsito y la evacuación, desde los Satkarmas, hasta avanzados pranayamas, pero yo ando agotadita después de lo de ayer, la fiebre machaca, así que simplifica, Cristina simplifica, que la teoría es muy bonita, pero la realidad se impone.

Voy al Súper de 8 plantas y en la tercera, sección de Asanas, encuentro que están de oferta las rotaciones, así que me tiro a por ellas.

Hay tantas y todas me gustan.

Hoy elijo un poquito de todo… una rotación de pie, una sentada y otra tumbada.
Entre una y otra recuerda, siempre estirar la columna devolviéndola a su eje central, con liebre, feto o cualquier estiramiento.

Para empezar… La expulsión a fondo, 5 veces, me centra en el “temita” de hoy, la evacuación.

A continuación puedes preparar de pie con respiraciones completas con los brazos, combinando puntillas al inspirar y flexión de rodillas al espirar.
10 o 20, las que quieras.
Son preciosas y te ayudan a preparar cuerpo, mente y respiración, combinados a la perfección.
Le llaman la serie del angel por que así te hace sentir.

Después postura de meditación.

Pranayama

1.Bastrika… Necesito energía.

2.Ujjayi… Necesito calma. 3-2-5-2.

Observo lo que acontece en mi interior que a menudo no es poco.

Silencio.

El TESTIGO se impone, colosal.

Regresamos…

NAMASTE

Día 59
Día 61
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