MI NIVEL DE SATISFACCIÓN

 

Hoy he recordado el maravilloso ejercicio que aprendí con mi profe valenciana Pilar.

Es sencillo y te lo propongo como práctica del día.

Con boli y papel resulta más eficaz y clarificador, pero puedes hacerlo sin nada, a pelo, en tu agenda mental.

Consiste en enchufar el “modo Testigo”, observar y anotar cual es tu grado de satisfacción a lo largo de la jornada.

Desde que te levantas por la mañana y hasta la noche, realizando las pequeñas y aparentemente  intrascendentes, tareas cotidianas como lavarte los dientes, ducharte, comer, conducir, plantar una flor…

Observas y anotas…
Nivel de SATISFACCIÓN: alto, medio, bajo, o superlativo.

El primer efecto del ejercicio es el “darte cuenta”.

¿De Que? De lo que sea, da igual, aqui lo importante es la pregunta, no la respuesta… ¿De qué me doy cuenta?

Esto nos hace apreciar, percibir con mayor nitidez y claridad todo cuanto nos acontece, tenga la importancia que tenga, ampliando nuestro nivel de consciencia, percepción y perspectiva.

A mayor amplitud, mayor comprensión, te lo aseguro.

Yo me he levanto con un nivel de satisfacción, NDS, alto.

Os cuento…

Ayer tras mi primer gotero de “al-quimio” y una pequeña reacción alérgica, llegue a casa atroncada y me extrene con mi primer vómito.
Nada grave, completamente llevadero, como cuando voy en barco o en coche, que yo me mareo hasta en un flotador… jjj

Esta noche han vuelto los mareos y he decidido intentar superarlos, no
dejarme llevar por ellos, comprobar una vez más el poder de la mente y la sugestión.

Una suma prodigiosa de respiración profunda y control del pensamiento han evitado el vómito y me he vuelto a dormir plácidamente.

¡Bravo!

Luego he salido a pasear por mi ciudad a una mañana con aroma a primavera y promesas nuevas.

Tenía que hacer recados… probar con la vida normal.
De nuevo NDS alto!

Al medio día… Cansadita, comida y mareo, eso sí, bajo control, que de momento puedo con ello.
NDS medio-bajo, el cansancio es lo tiene.

Me pongo a escribir el blog y el NDS se dispara a superlativo… jajaja.

Esta es mi mejor medicina… ¡quien me lo iva a decir!

Seguiré con el ejercicio hasta la noche.

Seguramente la puntuación irá subiendo y bajando como una montaña rusa, pero no importa la nota que le doy al momento, lo que importa es “darme cuenta”…
VIVIR DESPIERTA.

Feliz PRÁCTICA.

NAMASTE

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