LA RESILIENCIA Y UN NUEVO AMANECER

Mi marido me dice que hoy ha soñado conmigo (miedo me da… jjjj).

Ha habido suerte ¡ufff!… Resulta que me daban una medalla de oro olímpica por dar un super salto en la nieve. Un tanto caótico y arriesgado a los ojos del jurado pero… ganaba. ¡Bravo! Luego ha añadido que nadie lo hizo mejor, quitándole un poco de brillo al asunto, pero aún así me ha gustado, él es así.

Me sorprende cada día más la capacidad que tenemos, yo y mis congéneres, de adaptarnos camaleonicamente a las circunstancias más adversas que se puedan presentar.

Esta cualidad que ha garantizado la supervivencia de la especie a lo largo de los siglos, permite al ser humano superar situaciones de riesgo de un amplio abanico de posibilidades… desde un cáncer, una catástrofe aérea o natural, a un campo de concentración nazi, salvando las distancias naturalmente y sin hacer comparaciones que, como siempre, sobran.

Esto que la psicología de nueva generación llama Resiliencia, y que todos por fortuna compartimos, me permite sobrellevar mi día a día con cierta dignidad y hasta complacencia.

Hoy comienzo la quimio, mi primer gotero «jotero»… je jeje (mote mañico) y frente a todo pronóstico ayer pase un día maravilloso.

Por la mañana con mi hijo y mi nuera para comprar juntos su regalo de cumpleaños.

Reímos y disfrutamos como niños, lo pasamos genial.

Luego una comida homenaje por si con la terapia (si quito quimio suena mejor, esto es resilencia) me sabe todo a metal, que eso cuentan en los mentideros, y que espero que haciendo honor a su nombre, sea mentira… jjj.

Por la tarde anduve retocando y publicando mi blog, que de nuevo, fruto de la resiliencia, me llevo a mirar hacia el pasado y a hablar de mis maestros, con la secreta intención de distraerme de lo que  hoy por fin comenzamos mi brigada de ángeles y yo… La esperada y varias veces  retrasada «Alquimioterapia» de Curación y Salud ¡que ya era hora!

Me levanto y voy a ella llenita de esperanza.

Me ducho los temores que hoy no sirven.

Me visto con la camisa de sonrisas, el pantalón de alegría, las botas de gratitud, el abrigo de de cariño y el gorro de amabilidad hacia todas las personas que van a participar en este anhelado y nuevo comienzo.

El reparto de la función de hoy:

Mi marido que soñó conmigo un precioso sueño.

Mi querida y adorable amiga Chispa que me pasa a buscar y se viene conmigo ¡Pa que no esté sola y no me falte de Na!

Las enfermeras y auxiliares que todavía no conozco y a las que ya quiero.

El guaponcólogo que luego se acercará a ver que tal ha ido todo, atento, discreto, tan elegante… ¡que lleva como nadie esa bata blanca!

En fin… ¡No se puede pedir más!

Esto es Resiliencia y lo demás son tontasss… jajaja.

Si os parece esta tarde sigo…

O mejor, no.

Les voy a pedir a mi hijo y a mi nuera, maravillosos e indispensables actores principales de esta historia, que lo publiquen ya!

Hoy no quiero tener que retocar nada, que me siento muy feliz y afortunada.

LA PRÁCTICA

¡Vivir feliz lo que hoy

te traiga la vida!

A mí… «Alquimioterapia».

Día 45
Día 47
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