YO Y MIS PEQUEÑOS CAMBIOS

Miro hacia atrás… por nada, por mirar y parece que no me reconozco.

Como es posible cambiar tanto en un solo mes y por algo tan tonto como un cáncer… jjjjj.

Pues así ha ocurrido.

  1. Estoy más serena, tranquila, en paz.

Y no es una forma de hablar.

Todo se andará…esa es mi frase.

  1. Ya no me hago tantas preguntas. Ni de las grandes, propias de sabios y filósofos, ni de las pequeñas… como, qué cenaré esta noche?

Quizá sea porque las respuestas han perdido su interés.

No es un… qué más da! Me da igual todo!

Nada de eso…

Muy al contrario. Todo, absolutamente todo, es importante para mí.

  1. Escucho con atención y sincero interés a todo aquel que se acerca a contarme algo.

Porque todo me parece precioso e interesante.

Todo me “Suma”, me enriquece.

  1. Mi PRÁCTICA de yoga ha cambiado también.

Experimento el abandono en cada respiración, en cada movimiento, en cada gesto…

Ya no hay prisa, ni objetivo, ni finalidad, ni búsqueda, ni tensión, sólo experiencia pura.

Cedo y concedo.

  1. Como despacio y menos. Saboreo más.

He abandonado mi bebida divertida, la cerveza… por nada, porque sí, ha dejado de gustarme.

Ahora lo que me gusta es el chocolate, como cuando estaba embaraza… son antojos.

  1. Voy a las pruebas y a los médicos como una auténtica niña pequeña, inocente… a lo que salga.

Sin expectativas.

Sonriendo como siempre… eso no ha cambiado.

  1. Ya no espero tanto de nada, ni de nadie. Pero no por desengaño. 

Que va!

Adoro a la gente y a mis amigos.

Es por pura placidez.

8.Todo lo anterior es cierto, con una pequeña excepción… cuando sale mi “rodvailer”, que sigue vivito y coleando… jajaja.

UN CUENTO

Érase una vez un grupo de ciegos a los que el maestro les preguntó…

Decirme que es para cada uno de vosotros un elefante, sólo con tocarlo.

A uno le dio a tocar la cola del elefante Y dijo..es fino, flexible  y con pelo al final.

Otro tocó la pata… el elefante es grande grueso y fuerte, como una columna.

El que tocó el colmillo opinó, suave, frío y pincha en la punta.

El de la trompa… que si larga, móvil y hueca por dentro…etc, etc, etc.

Todos decían la verdad.

La verdad estaba en todos y era su suma.

Este cuento que mi profe Pilar Luna me recordó hace poco, ilustra muy bien mi sentir.

Ahora todo me suma, todos me suman.

Quizá por eso ya no me hago tantas  preguntas… porque siento que todo es Verdad. En todos está la Verdad.

Somos los “sumandos” de la Realidad última… que es Dios.

LA PRÁCTICA

Como la vida se mueve, yo me muevo con ella.

  1. Gato/perro. 10 veces. Desde la posición cuadrúpeda.
  2. Tigre. 10 veces con cada pierna.
  3. Gato estirado. 10 resp.
  4. Liebre. 10 resp.
  5. Me siento o me tumbó a meditar.

Acepto la ley universal de la “Impermanencia”.

Doy la bienvenida y me adapto al cambio.

“Lo que sucede conviene”.

NAMASTE.

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