Lo mejor de mí

 

El otro día hable con Conchita Morera, mi maestra… mi amiga… la que me enseñó todo con una honestidad y generosidad dignas de encomio.

Se me llena la boca de cumplidos cuando pienso en ella.

Me dijo algo muy importante… ella también ha transitado la gran “C” y sabe de lo que habla… dijo… esta enfermedad saca lo mejor de nosotras… y tenía toda la razón.

Así como el duelo para mi fue tremendamente autodestructivo… en muchos momento sólo quería morir… el cáncer está siendo sanador y curativo y va poco a poco sacando la mejor versión de mi misma, aunque parezca una paradoja.

Hace días que me rondan por la cabeza los kleshas… las aflicciones,  las causas del sufrimiento humano, según el yoga.

Le he dado muchas vueltas a cómo sacar del sufrimiento lo mejor de mí.

Intentaré explicarlos sin enrollarme mucho.

Son estos:

  1. La ignorancia.

No saber, no comprender  la esencia, la razón última de todo lo que acontece. Trato de subir a la copa del árbol más alto del bosque y mirar el  paisaje de mi vida con la mayor claridad y perspectiva posibles. Eso me ayuda a entender el puzzle.

  1. El ego.

Que nos engaña, haciéndonos sentir diferentes a los otros.

A veces mejores, a menudo peores.

Nos aleja de ellos, cuando en realidad SOMOS UNO.

La gota en el océano… ¿es gota? ¿es océano?

3 y 4. Apego/aversión.  La eterna dualidad. Me gusta, no me gusta.

Quiero, no quiero… tras ella se esconden los apegos a lo que te da placer, y nunca será suficiente, y a lo que te produce rechazo que no es más que un espejo donde mirarte… y que te grita: “corrige en ti lo que no te gusta del otro”.

  1. El miedo a la muerte. El mayor de los rechazos, el mayor de los  apegos… el apego a la vida, cuando la muerte no es más que un paso, una puerta que se abre a la luz del  SER INFINITO, sin tiempo, sin espacio, sin límite, pura eternidad y dicha.

SAT 

CHITT

ANANDA…

O lo que es lo mismo …

SER

CONCIENCIA Y BIENAVENTURANZA INFINITA.

Tu verdadera naturaleza.

LA PRÁCTICA

Los Grantis. Los nudos. Los apegos.

  1. Siéntate cómodo, (siempre puedes hacerlo tumbado si no puedes sentarte) estable y firme.  Cierra los ojos y observa la respiración suave y natural. Escucha el sonido de tus silencios.

  2. Frota tus manos para sentir cómo la energía crecer en ellas. Depositalas con dulzura, como si pesaran menos de 5 gramos, etéreas, manos de luz, sobre el abdomen (Manipura chakra).

  3. Inspira profundo y al exhalar canta la “A” sonora y vibrante para alejar y soltar con ella todos tus apegos materiales, esas cosas de las que piensas, erróneamente, que no podrías prescindir, coche, casa , tu anillo favorito…no se… Hazlo de 3 A 5 veces.

  4. Sitúa  ahora tus manos en el pecho ( Anahata chakra) y canta la “O” vibrante y sonora, alejando los apegos emocionales del corazón, todas aquellas personas a las que te atas, de las que crees que depende tu felicidad, sin entender que el verdadero amor no es ni exclusivo ni excluyente. Sino que Incluye y da libertad. Los que amas, son de la vida, al igual que tú. No te pertenecen.

  5. Coloca tus manos en los ojos y al exhalar canta vibrante el  “UM”  liberando tus apegos mentales, ideológicos, culturales, que te hacen pensar que tus creencias son las únicas y verdaderas cuando la Verdad, al igual que Dios, está en TODO.

  6. Canta el AOUM y después descansa en silencio. En el TESTIGO… él abrirá tus ojos a la luz.
Día 17
Día 19
¿Te ha gustado mi día? Compártelo