UN PAR DE COSITAS MAS…

Os cuento como esta siendo este maravilloso fin de fiesta, compartiendo con vosotros un par de cositas más…

La radio, mi radiador y yo, hemos estado muy requetebien.

Dándolo todo y a la altura de lo que se esperaba de nosotros.

Mi mama derecha anda un tanto enrojecida y con un sarpullido algo molesto, pero es todo cuanto puedo decir sobre los efectos del rayo sanador.

El cansancio ha ido remitiendo y casi, casi os puedo asegurar que me comería el mundo… jijiji.

Pero lo que hoy deseaba contar es algo relacionado con las perdonas extraordinarias que he conocido en la sala de espera del hospital, mientras aguardábamos pacientemente la llamada de la amable enfermera.

Un día se estropeo la maquina de la radio y tuvimos que esperar más de lo previsto mientras la reparaban, lo que dio lugar a que pudiéramos romper el hielo inicial del simple hola y adiós, dando paso a una amena y agradable charla en la que nos presentamos y compartimos alegrías y penas a partes iguales.

Hicimos muchas risas sobre quien pasaría el primero, una vez reparado el aparatejo, me tocaba a mi, pero le cedí mi puesto amablemente a Mariano, que acepto de mil amores, mi algo interesado ofrecimientos por el miedo a ser abrasada… jijiji.

Mariano y su encantadora esposa vienen de propio cada día desde Huesca y era, de entre todos, el que mas prisa tenía.

Así fue como me entere de que muchos como él, tienen que desplazarse a Zaragoza diariamente, ya que ni en Huesca, ni en Teruel disponen de máquinas para el tratamiento de radioterapia.

Se me rompió el corazón y la indignación y la rabia se adueñaron de mi.

Me pregunto cuantas provincias españolas no tienen acceso a estos equipos y por que se gasta el dinero en cosas mucho menos importantes, comparadas con esta titánica lucha contra el cancer, tan larga, diaria y costosa.

Mariano es un maestro jubilado con la cara mas bondadosa y amable que haya visto en mucho tiempo.

Afortunados sus alumnos, su cariñosa esposa, sus hijos y sus nietos.

Con María Jesús, otra de las pacientes o pacientas… jiji, me ha pasado tres cuartos de lo mismo.

Amor a primera vista… jajaja.

Conecte con ambos y con sus amorosos acompañantes de manera inmediata.

Algo más fuerte y hermoso que la enfermedad ha parecido unirnos en estas pocas semanas.

Hoy he terminado, al fin!

Mi último día de radio.

Les he llevado bombones a todos, pacientes y enfermeras y me he despedido con una alegria y un amor inmenso en el Corazón.

He vuelto a casa como… sin tocar el suelo con los pies.

Flotando alegre y ligera, unida a todo, viendo de nuevo a Dios en cada rincón, en cada rostro, en cada árbol, en el cielo, en las nubes, en mi…

Me apetecía decirles a todos con los que me he cruzado que era libre, que era feliz.

Mañana no habrá más batas blancas, ni verdes, ni hospital, ni maquinas radiadoras, ni goteros, ni cansancio, ni miedo, ni dolor.

Mañana al fin será un día normal, un día más, un día para ser vivido, estrujado, devorado y saboreado con gusto y placer, sin grandes pretensiones.

Hoy ha sido un gran día y mañana también… Como diría Serrat.

 

LA PRÁCTICA

la práctica de hoy ha consistido en sentir la Unidad, que es como sentir a Dios en Todo.

Sentirme unida a Mariano, el entrañable maestro, a María Jesús, la esposa adorable, la madre orgullosa, la abuela feliz, llenos ambos de deseos de vivir.

Me he sentido tan cerca de ellos, tanto, que no había diferencia alguna entre nosotros…

Los mismos deseos de curación.

Las mismas penas y alegrías, los mismos anhelos, esperanzas, sueños, ganas de luchar, de seguir, de triunfar.

Con un triunfo de verdad, con mayúsculas, el Triunfo del Amor, el Triunfo de la Vida.

Hoy y siempre se lo dedico a ellos y a otros tantos, cientos, miles que como ellos y yo mismas, luchan cada día contra la gran C.

NAMASTE

Día 140
Día 142
¿Te ha gustado mi día? Compártelo