EN EL RECUERDO VIVO

En el recuerdo vivo del ayer, te encuentro.

En cada instante te siento viva, hija mia, mi niña, mi Ana.

Septiembre es y será por siempre el mes del ayer, de tu partida, de tu adiós, mejor, de tu hasta pronto…

El 13 hará siete años.

Da igual.

En este amor tan grande y tan limpio no cuenta el tiempo ya.

No morirá jamas.

No habrá lustro que pueda exterminarlo.

Es mas fuerte y más grande que todos los relojes y los calendarios.

El cuerpo enferma, sufre y se destruye para transformarse en triste y gris ceniza, dentro de un féretro con olor a invierno, en una urna, volando al viento o en tierra fértil, no importa el donde.

El amor que tu, mi niña, y yo nos tenemos no morirá jamas, ni aun cuando yo me vaya.

Ese es su secreto, su misterio, su eternidad infinita.

Por eso entiendo, AHORA, que el adiós no existe, ni la muerte tampoco.
Nada, ni nadie puede matar al Amor.

Ni siquiera la ausencia, ni el olvido del otro, ni la distancia inmensa.

Que vanidad insensata creer en la despedida del ser amado en pureza.

No hay muerte, no hay adiós, no hay distancia, ni tiempo que pueda separarnos.

Cuanto sufrimiento ha hecho falta para comprender al fin.

El tuyo, infernal, en la cama de un hospital odiado.

El mio, ciego de rabia, de impotencia desgarrada en llanto, en grito sordo, en soledad escogida.

Que iluso el opinar ajeno.

El otro día me hablaba una amiga bien intencionada de la inutilidad del sufrimiento.

No compro su ignorancia.

Para mi Ana y para mi, nada, absolutamente nada de lo sucedido ha sido inútil.

No podría vivir con esa superficial idea.
Me volvería loca.

Lo que sucede, conviene.

No renunciare jamas a mis heridas de guerra, ni a las medallas ganadas en el valiente combate.

Forman parte de nuestra VICTORIA.

Por encima de todo, el sufrimiento de ayer es parte del triunfo de nuestro Amor de hoy, de siempre.

Nada ha sido en vano.

Cada lagrima derramada, cada grito de dolor, puñetazo al aire, caída en tierra, tropiezo, error, ceguera, insulto, pelea, cancer…

Cada peldaño de subida incierta, desconocida, sin norte, ni brújula, ni vela, ni viento que la sople y la anime…

Cada hecho sucedido me ha traído hasta aquí, hasta la luz del amor que nos une con un invisible lazo de eternidad… DE VIDA.

LA PRÁCTICA

Hoy, más que nunca, practico el desapego con la ciega esperanza de entender algún día…

NAMASTE

Día 139
Día 141
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