FALSAS EXPECTATIVAS

Los cuatro acuerdos es un libro que os recomiendo, sino lo habéis leído.

Habla de la filosofía tolteca.

Una sencilla y bonita manera de afrontar la vida, camino de la felicidad.

El primero de los acuerdos es simple… No hagas suposiciones.

Lo que nos lleva a… No te crees falsas expectativas porque sufrirás y lo que es peor, lo harás sin motivo alguno.

Sufrirás porque sí, como consecuencia de una falsa ilusión inexistente, producto de tu inquieta e incansable mente cambiante.

MAYA haciendo de las suyas de nuevo.

Es agotador ademas de inservible.

Entonces ¿para que lo hacemos?

No tengo la respuesta pero como siempre la solución es mucho más sencilla de lo que pudiéramos pensar.

Solo hay que darse cuenta y salir del bucle.

Luego, en la meditación, te lo explico un poco más.

Con mi último gotero de quimio me ha ocurrido algo parecido.

Supuse, pensé, me imaginé, creí, fabulé, construí un castillo de naipes y en la primera brisa de verano se vino a bajo.

Todo el mundo me felicita efusivamente y hasta yo misma lo hago.

Desde unos días antes, durante el mismo día y todos los días que vinieron después de la última infusión, he estado recibiendo bonitas palabras bienintencionadas de aliento y congratulación.

Ya ha terminado todo.

La pesadilla acabo.

Ahora todo será genial.

Ya has pasado lo peor.

El mal trago quedó atrás.

Pasa página.

Olvida todos estos meses.

No mires atrás.

Vas a estar de maravilla.

Pues os diré que si… Pero no… jijii.

El último gotero resulto no ser uno más, sino el peor.

¿Por qué?

No lo sé, vaya usted a saber.

La acumulación de 6 meses de quimio.

Lo últimos efectos secundarios en las piernas y en los pies que no han dado señales de vida hasta las últimas semanas.

El cansancio acumulado.

La ola de calor.

Las falsas expectativas.

Las suposiciones.

El ‘Pensé que ‘, siempre peligroso y traicionero.

He tenido una semana malísima.

Mientras la gente se empeñaba en felicitarme, en celebrarlo y brindar por mi, yo quería esconderme en mi cuarto y no moverme de la cama.

Frente al espejo no veía más que una cara pálida, unos ojos perdidos, unas ojeras profundas y moradas, un cuerpo cansado y encorvado, una piel arrugada, seca y sin luz, envejecida 10 años antes de tiempo.

Las piernas y las manos se me duermen, como diciendo: ‘con nosotras ya no cuentes chata’.

Mi hijo me dice que soy una ‘quejicas’, que ando resoplando y de mal genio todo el día… Y lo peor es que seguramente tiene razón el zagal.

La vida se me hace un mundo.

Demasiado alta y cuesta arriba como para escalarla yo sola, con estas fuerzas y con estos pies.

Convivir con una enferma no es sencillo y con una enferma cascarrabias mucho menos.

Porque yo sigo sintiéndome enferma, seguramente porque lo sigo estando.

6 meses de veneno no se eliminan en dos días y mucho menos el mismo día, ni la misma semana, ni seguramente el mismo mes del último gotero, que para colmo de males ha sido el que más ‘Secuoyas’ ha dejado.

Ahora tu, explícaselo a la gente.

Que esto va para largo y que recuperarse llevará su tiempo.

A buen entendedor, pocas palabras bastan.

Pues no veo por aquí a muchos entendedores de esos.

A la paciencia que tengo que tener conmigo misma, le tendré que sumar la paciencia con los míos, con los unos, con los otros y con los de más allá.

¡Que Dios nos coja confesados!

Por alguna razón parece que ellos tienen más ganas que yo de que todo esto termine.

LA PRACTICA

Hoy haré la serie completa del movimiento articular.

Comenzando por los pies, dedos, tobillos, rodillas, caderas, columna, hombros, codos, muñecas, dedos, cuello.

Con respiración lenta, profunda.

Con plena consciencia de cada rotación, extensión o flexión .

Con suavidad, dulzura y dejándome en paz.

Con respeto absoluto a mi cuerpo y a mis escasas fuerzas.

Con cariño, humildad y veneración hacia mi templo.

Con gratitud, perfecta expresión del amor que me profeso o debería profesarme.

Para terminar elegiré una inversión… Mis pies y mis piernas me lo agradecerán.

Durante mi meditación de hoy tendré que vérmelas con Maya… La gran ilusión y sus efectos secundarios, que pueden ser peores y mas peligrosos que los de la propia quimio.

Para no hacer, ni fabricar falsas ilusiones, ni vanas expectativas, ni agotadoras suposiciones, yo tengo el antídoto perfecto… EL PRESENTE.

Me ‘coloco’ con un buen chute de ‘Aquí y Ahora’.

Me doy un buen atracón de ‘Esto es lo hay’ y es perfecto, porque lo que sucede conviene.

Me atiborro de conciencia testigo, de Ser, de realidad plena, de existencia completa, redonda, suficiente y saciante.

No necesito más…

NAMASTE

Día 133
Dia 135
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