YOGA Y CANCER

Si me preguntas ¿qué aporta el uno al otro?

Interesante reflexión.

Me llevará varias entradas del blog responder a esto, sino abrevio para no aburrir.

Porque para mi el yoga lo aporta y lo impregna todo.

Exactamente igual que en la vida de una persona sana, normal, sin cáncer… Todo esto, entrecomillado, por supuesto.

Porque ¿quienes son los sanos y los normales aqui?… Jjj.

Las personas que se acercan al yoga y el resto de la gente en general “creen” que están sanos y andan por la vida pisando fuerte , pensando: “esta vez no me ha tocado a mi, le tocó al vecino” y se frotan secretamente las manos, agarrándose a falaces estadísticas.

Pero ¿se han mirado al espejo?

Sufren de estrés, angustia, ansiedad, miedo al fracaso, al paro, a la indiferencia, a la decepción.

No duermen Bien, no descansan , no pueden relajarse, no saben no hacer nada, “wu wei” o sentarse quieto sin hacer nada, a la luz bien encendida y entendida de mi admirado Tao.

Olvidaron reír, del otro, de sí, de todos, de mi.

No comen bien, o se pasan de rosca y se hacen de alguna seudo-moderna secta alimentaria o “icia” (ya me disculparan, no nombrare a ninguna), o anoréxicos (palabras mayores y mucho cuidado aqui), o comen en demasía, con compulsión, para llenar vacíos de alguna dimensión desconocida.

Andan dormidos, ciegos, perdidos, agotados, tristes, enfadados con el mundo que no les trato bien, que se olvidó ellos.

Echando y buscando culpas y culpables.

Pero los enfermos somos nosotros, los que tenemos cáncer… JAJAJA, permite que me ría.

¿Qué, que aporta el yoga?

Pues todo, que va aportar.

Y sigo mañana, que esto va pa largo…

LA PRÁCTICA

Si Patanjali levantara la cabeza… jjj.

No se que diría sobre este Ashtanga Yoga de andar por casa, que os cuento aquí.

Y es que superado el escalón de Pratyahara, nos tiramos de cabeza a Samyama y toca Dharana, que le vamos a hacer… jjj.

Parole, parole, parole…

Palabras, palabras, palabras.

Sánscrito, sánscrito, sánscrito.

Ya me disculparán mis maestros y demás eruditos si me calzo de nuevo mis zapatilla, mi bata de guatiné y mis rulos en la peluca, que pelo ya no me queda, jejeje, y vuelvo a mi yoga casero.

Pero eso será mañana, que por hoy ya me enrolle suficiente.

NAMASTE

Día 99
Dia 101
¿Te ha gustado mi día? Compártelo